Mucho más ambicioso. Cambia la liga ficticia por la Primera División de España con sus escudos y equipaciones. Incluye al Real Madrid de los Galácticos (Zidane, Figo, Ronaldo, Beckham). Un lujo.
Hace veinte años, mientras las consolas de nueva generación empezaban a asomar, muchas personas seguían disfrutando de joyas que exprimían al máximo el hardware clásico. Winning Eleven 2002 para PlayStation 1 es una de esas piezas que combina simplicidad, estilo y una jugabilidad que aún hoy despierta nostalgia.
El mayor obstáculo original del juego era el idioma. La versión japonesa (que es la que la mayoría considera superior por su velocidad y fluidez) venía en kanjis imposibles de entender. La versión europea (PES 2) llegó con comentarios en inglés y menús en varios idiomas, pero perdía esa "magia" japonesa.
Aquí entra la comunidad de parches. Durante los años 2000 y 2010, grupos de fans españoles (como Rulo´s Team, Dino Team o Kreuzzz) se encargaron de algo titánico: traducir completamente el juego al castellano.
¿Qué incluye un buen parche al español?
Por eso, la búsqueda "winning eleven 2002 ps1 rom español" es la más específica y valiosa.
No vamos a poner enlaces directos por políticas de derechos de autor, pero te enseñamos a pescar:
Una vez tengas tu ROM en funcionamiento, prueba estos códigos legendarios. En la pantalla de títulos (antes del menú principal), prueba estas combinaciones (válidas en la versión japonesa traducida):
| Efecto | Código (Usando la cruceta y botones) | | :--- | :--- | | Equipos Nacionales Ocultos | Mantén L1 + R1 + Arriba + Cuadrado | | Clásicos (Estrellas retiradas) | Mantén L1 + R1 + Abajo + X | | Campo de Noche / Lluvia | En la selección de estadio, pulsa L1 y R1. |
Además, en el modo Master League:
El modo "Master League" de este título es el antecesor directo de los modos carrera actuales. Empezar con jugadores falsos como "Castolo" y "Minanda" para, partido a partido, fichar a estrellas como Ronaldo (identificado como "Ronaldo L.") o Zidane ("Zidane") creaba un vínculo emocional que los juegos de hoy, saturados de microtransacciones, han perdido.