El Hijo Bastardo De Dios -2015- Ok.ru
Some sequences blur the line between necessary discomfort and exploitative shock. A simulated stoning scene (no actual violence to actors, according to a director’s note on the ok.ru upload) lasts uncomfortably long. The use of a mentally disabled character as a “prophet” feels distasteful to modern sensibilities. These choices may alienate viewers seeking thoughtful religious drama; instead, they recall the transgressive energy of 1970s Euro-cult cinema or early Jodorowsky.
That said, the film never pretends to be tasteful. Its title is a provocation, and it delivers on that promise.
El 2015 fue un año extraño para el cine argentino. Mientras El Clan arrasaba en taquilla con su historia de crímenes de la dictadura, El Hijo Bastardo de Dios pasó desapercibida. Sin embargo, con los años, la película ha sido reivindicada por críticos europeos. el hijo bastardo de dios -2015- ok.ru
La revista Cahiers du Cinéma (edición España) la calificó como "Un western existencialista donde el paisaje es el único Dios verdadero". En cambio, en Argentina, la crítica del diario Clarín la tildó de "pretensiosa y soporífera".
Esta dualidad (amada por unos, odiada por otros) es el sello del cine de culto. Y el culto necesita un altar. Ok.ru es ese altar. Some sequences blur the line between necessary discomfort
Toda la búsqueda en Ok.ru vale la pena por la fotografía de Sol Lopatín. Usando tonos azules y grises casi monocromáticos, logra que el espectador sienta el viento patagónico. Los planos generales son de una belleza abrumadora: pequeños puntos (los personajes) moviéndose contra montañas que parecen gigantes dormidos.
By: Cine Oculta Blog | Posted: April 13, 2026 El 2015 fue un año extraño para el cine argentino
There are films that find you. You don’t find them. Tonight, I fell down a rabbit hole starting with a single, cryptic string of text: "el hijo bastardo de dios -2015- ok.ru."
For the uninitiated, Ok.ru (also known as Odnoklassniki) is a Russian social network that has become a digital catacomb for lost media—particularly Latin American and European indie films that never made it to Netflix or physical release. And buried deep within its video player lies the strange, spectral artifact known as El Hijo Bastardo de Dios.
